La mayoría de los autos modernos vienen equipados con dirección asistida y menos mal. Si se creó esa tecnología fue por una demanda de evolución automotriz. Los autos se modernizaron progresivamente.
Los avances implicaron, entre otras cuestiones, un aumento del kilaje, sobre todo porque fueron -y son dotados- de mayores medidas de seguridad con refuerzos de metales y jaulas. En las últimas tres a cuatro décadas, los vehículos aumentaron entre un 20% y un 40% de peso. Sin algún tipo de asistencia, girar el vehículo o maniobrar con él sería casi imposible hasta para el ser humano más fuerte.
También el motivo de su invención fue la física del contacto con el suelo y el tamaño de los vehículos pesados. El problema original no era solo la masa del vehículo, sino el ancho de los neumáticos, la geometría de la dirección y la fuerza necesaria para maniobrar a baja velocidad o estando detenido.
En el presente y su mantenimiento
Tal como las fábricas la implementan en la actualidad, la dirección asistida fue perfeccionada por el ingeniero estadounidense Francis W. Davis en 1926. Davis desarrolló el sistema hidráulico mientras trabajaba en la división de camiones de Pierce-Arrow para reducir el esfuerzo físico de los conductores.
Con el tiempo, estos sistemas pueden desgastarse. Los problemas de alineación o de la bomba de dirección asistida también pueden provocar que el sistema deje de funcionar por lo que el volante se pone rígido.
En caso de girar bruscamente, por ejemplo a la izquierda, y cuesta hacerlo hay consejos sencillos y técnicas para diagnosticar el problema de la dirección asistida antes de salir de casa hacia el especialista que podrá ablandar el episodio.
Hay que comprobar que el nivel del líquido de la dirección asistida sea el suficiente. Si el depósito no está lleno, el líquido de dirección asistida se consigue en los comercios de repuestos para automóviles. En caso de añadir líquido de dirección asistida con frecuencia, es posible que haya una fuga en el sistema del coche.
Por ello hay que inspeccionar las mangueras y tuberías alrededor de la bomba de dirección asistida para detectar posibles pérdidas. Con la herramienta de elevación que se conoce como “gato”, hay que levantar la parte delantera del coche para ubicar las fugas. Dependiendo el modelo del auto, será necesario o no abrir el capó y realizar los testeos y reparaciones (en la mayoría no requiere elevación del vehículo).
La prueba de que los cinturones no estén sueltos demanda asistencia. Alguien debe encender el motor y girar el volante. Si hay algún ruido proveniente de la bomba, como un chirrido fuerte, indica que la correa de la dirección asistida está floja y necesita ajustarse. Si ninguno de estos pasos identifica el problema, un mecánico puede elevar el coche con un elevador o rampa para revisar si hay problemas debajo del vehículo. También puede buscar problemas en la columna de dirección o en la cremallera de dirección.
¿Dónde se encuentra la bomba de dirección asistida?
Para ver o acceder a la bomba casi siempre hay que abrir el capó primero, dependiendo del tipo de sistema y de la marca del auto, la visibilidad cambia mucho. En una dirección hidráulica pura, se ve claramente desde arriba al abrir el capó. Solo si se desconectarán mangueras inferiores o cambiará la cremallera, será necesario elevar el auto. En la electrohidráulica, se levanta el capó para revisar o rellenar el líquido y la elevación es necesaria casi siempre para cambiar o reemplazar el módulo de la bomba.